Como ya informamos en anteriores post la AMPA se colaboró en el pago de dos impresoras 3D de la marca Colido, para el uso por nuestros hijos en el colegio. Estas impresoras se compraron a una empresa; Kernel, quien debería encargarse de ajustarlas para su funcionamiento inicial. Eso es lo que se pagó en su momento.

Es justo que nuestros asociados conozcan cual es el resultado de unas incidencias que hemos tenido con estas impresoras de la marca Colido y que dan cuenta de la forma con la que se vuelcan marcas de renombre con sus clientes.

Las impresoras se instalaron en mayo del curso pasado, una de ellas se instaló correctamente, la otra en cambio tuvo problemas de instalación y no funcionaba adecuadamente. Después de varias visitas por parte del servicio técnico de Colido decidieron que lo mejor era enviarla a garantía del fabricante ya que no tenía las habilidades necesarias para la instalación.

La impresora se envió en septiembre, después de que el servicio técnico enviara el transporte al colegio. El envío parece ser que no ha sido el adecuado según las instrucciones que enviaron a través de correo electrónico.

Por este motivo el servicio técnico denegó la garantía de la impresora. Nos enviaron un presupuesto de la reparación con un coste superior a la mitad del coste de la impresora. Todo por haber enviado, según ellos, la impresora de forma inadecuada.

Aun habiendo admitido de nuestra parte que el envío de la impresora no fue el adecuado según unas instrucciones enviadas por mail, el servicio técnico no ha admitido que de ninguna manera la impresora no ha funcionado desde el primer momento de la compra, sabiendo que sus técnicos no fueron capaces de ponerla en marcha en un primer momento.

Es por ello por lo que hemos estado en conversaciones con ellos todo este tiempo, para conseguir lo mejor para nuestros hijos, tener la impresora que necesitan para su formación. Pero el fabricante ha sido incapaz de ceder en ningún momento.

En lugar de poder ofrecer una negociación las únicas opciones que nos ofrecían eran las siguientes, teniendo en cuenta que la impresora en cuestión tiene un precio de 399 €

  • Reparar la impresora fuera de garantía (196 €)
  • Rebaja de 200 € en un curso de formación on line de un año de uso que incluye la reparación de la impresora (472 €)
  • Descuento del 50% en la compra de una impresora nueva (200 €)

Como podréis ver las opciones no pueden ser afrontadas por la AMPA ya que aun asumiendo nuestra responsabilidad (eso si, limitada) es demostrable que no ha funcionado en ningún momento desde su instalación. Eso sí, se cobró esta instalación por parte de la empresa a la que se compró la impresora (Kernel) y que nunca en este tiempo ha respondido a ninguno de nuestros correos e intentos por parte de esta junta directiva de dar una solución al tema.

Nunca desde el inicio de los intentos de negociaciones por nuestra parte para llegar a un acuerdo en la reparación de la impresora se ha asumido por parte del fabricante que ellos han tenido algún tipo de responsabilidad. De la empresa a la que compramos la impresora no podemos decir nada porque no ha dado señales de vida desde que el tema se empezó a complicar por parte del fabricante. Esta empresa se llama Kernel.

Todo esto lo contamos ya que nos veíamos en la obligación de informar a nuestros socios de las cosas que vamos haciendo desde la junta directiva.

Los dos pensamos que tenemos la razón y nos quedamos nosotros sin la impresora, nuestros hijos se quedan sin la impresora. Y a Colido no le importa nada. Desde el primer momento para ellos lo importante es la formación más que la venta de la impresora. Pensamos, y es obvio, que una impresora es casi regalada si vemos los costes que nos han presupuestado de formación, que puede ser de un coste hasta 10 veces superior a la propia impresora. Nosotros no nos negamos a esta formación, de hecho fue el profesor de tecnología que tras confirmar que tiene formación suficiente en impresión 3D  era un gasto necesario. Pero para Colido es importante la formación, más que la propia impresora, es de donde sacan ellos el dinero, está claro. Es por eso por lo que desde el primer momento se han negado a hacer frente a una reparación en garantía y nos han ofrecido más formación a cambio de “regalarnos” una impresora nueva (o reparar la averiada, que es indiferente)

Lo que realmente nos parece poco profesional por su parte es que intenten echar siempre la culpa a nuestro envío. Independientemente de que se enviara la impresora al servicio técnico la impresora no funcionaba, si en la instalación que fue hecha por su servicio técnico, no hubiera habido fallos nunca hubiéramos enviado la impresora a reparar. De hecho, la otra impresora se instaló correctamente, y es la que están usando nuestros hijos.

Para finalizar y después de más de 5 meses intentado llegar a algún tipo de acuerdo hemos conseguido recuperar la impresora, que nos ha enviado el servicio técnico en las mismas condiciones en las que ellos se quejaron que les llegó la impresora, así dando pésimo ejemplo de como hacen las cosas. Y tuvimos que volver a ponernos en contacto con ellos porque solo enviaron la impresora, sin los cables de corriente.

Aunque hemos dado por perdida la impresora a pesar de los esfuerzos de la Junta en poder ejercer nuestro derecho a la garantía que tiene ya que nunca funcionó adecuadamente, ni se instaló adecuadamente, hemos contactado con un servicio técnico en Madrid que altruistamente está intentando ponerla en marcha, y de lo que informaremos si es posible.

Quizá alguno de los asociados pueden ayudarnos en algún tipo de gestión que podamos hacer y que no se nos haya ocurrido durante este tiempo, estaremos muy agradecidos de poder.

En resumen de todo esto desde la Junta Directiva queremos mostrar nuestro pesar a todos nuestros asociados por la mala decisión de comprar las impresoras 3D a esta empresa, Kernel, y optar entre todas las alternativas posibles por este fabricante, Colido, ya que hemos visto que no muestran ninguna empatía por sus clientes una vez efectuada la compra, y más con el interés tan grande que  han demostrado en ofrecer la formación, siempre de pago, independientemente de la formación que pueda tener el profesor que la va a usar.

Lo que está claro, y se ha demostrado durante todo este curso es que nuestros hijos han usado la impresora 3D que tienen ahora mismo en funcionamiento, no ha existido ningún problema con ella y damos gracias a que nuestros hijos están aprendiendo que esto de imprimir en 3D es el futuro.

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