… no ves a tu hijo en el tobogán.

Son las cuatro y media de la tarde y el colegio cierra sus puertas. Ha llegado la hora de ir al parque. La escena se repite cada día: padres, madres y otros cuidadores pegados al móvil mientras los críos se columpian, llenan cubos de tierra o juegan a la pelota. Además, si el pequeño intenta hablar con el adulto, este comparte su tiempo entre la pantalla y su hijo. ¿Es un gesto inocente y sin consecuencias?

 Casi la mitad de los padres desatiende a sus hijos por estar con su móvil, según estudio

Los padres que llevan a sus hijos al parque pueden verse tentados a sacar su teléfono móvil para enviar un texto rápido o chequear Instagram o Facebook. Puede ser más prudente, sin embargo, mantener la concentración en tu hijo para asegurarse de que juega con seguridad. Esto parece bastante obvio porque si estás mirando el móvil, no estás mirando a tu hijo y puede sufrir más caídas peligrosas.

Al 44% de los padres se les dificulta poner atención a sus hijos y aunque ellos sienten culpa, les es muy difícil poder cumplir con lo ideal: centrarse en sus retoños. Según el estudio de la Universidad de Washington (UW), donde relacionaba el aumento de accidentes en menores de cinco años con el uso de los teléfonos móviles por parte de sus padres, los niños cuyos cuidadores estaban distraídos eran significativamente más propensos a realizar comportamientos de riesgo.

Desengánchate del móvil y conéctate a tus hijos

Los smartphones nos han cambiado la vida, pero como todo, cuando se hace un uso razonable y no obsesivo. Estos son algunos motivos de peso para controlar el uso de los dispositivos móviles mientras se está al cuidado de niños:  

  • En los últimos años se ha detectado un preocupante ascenso de las lesiones en niños, y muchos médicos consideran que este aumento está directamente relacionado con el creciente uso de dispositivos móviles por parte de los padres. Los dispositivos móviles son enemigos del ángel de la guarda, porque a veces no podemos hacer dos cosas a la vez. 
  • Si lo ven, lo harán: no hay nada más potente para los hijos que el ejemplo de los padres. Por tanto, si no quieres que en pocos años tu hijo sea también un adicto al móvil, desengánchate ahora. 
  • Se merecen tu tiempo: el tiempo junto a tus hijos vale oro, no lo desperdicies mirando una pantalla. 

Además, usar el teléfono móvil puede interferir de dos maneras en la relación parental: desviando la atención hacia el hijo o interrumpiendo la interacción con él. Algunos estudios han demostrado que el apego parental depende, sobre todo, de la sensibilidad con la que los padres prestan atención y reaccionan a las demandas de sus hijos. El contacto visual desempeña un papel fundamental en esa interacción.

 ¿Quieres saber cómo evitar estos riesgos?

No es fácil. Mirar el móvil cada cinco minutos es un acto compulsivo, pero como todo, si hacemos un esfuerzo se puede conseguir. Presta atención a estos consejos si quieres desengancharte del móvil y conectarte a tus hijos:

  • Deja el móvil en casa cuando salgas con tus hijos: Empieza por ratos cortitos y ve alargando el tiempo. Es una adicción, así que paso a paso. 
  • No respondas llamadas ni mensajes que pueden esperar: No hace falta coger el móvil enseguida. Aprende a distinguir lo que es verdaderamente urgente de lo que no lo es.
  • Silencia el móvil: Si no te atreves a dejarlo en casa, puedes comenzar por silenciarlo para evitar caer en la tentación de cogerlo cada vez que suene una notificación.
  • Ponte horarios: Estipula horarios en los que tus hijos no estén contigo para utilizar el móvil. Por ejemplo, cuando estén en el colegio o por la noche después de acostarlos. 
  • No lleves el móvil encima: Si lo llevas en el bolsillo no aguantarás la tentación de mirarlo a cada rato, así que cuando estés en casa o en el parque con los niños deja el móvil en otro lugar, fuera de tu alcance. 

Ser consciente de los riesgos que implica el uso del celular es importante para prevenir accidentes. Tu salud y bienestar es importante.