Desde el momento que comenzó a nevar y los copos empezaban a cubrir las calles de Madrid, nos lanzamos con nuestros hijos a jugar o sencillamente a tirarnos encima de la nieve. Nos acordamos del patio del colegio. ¿Como estaría? ¡Hasta podíamos imaginar a nuestros hijos haciendo un gran muñeco de nieve decorándolo! ¡Como se lo pasarían!

Pocas veces se ha podido ver nuestro cole tan blanco. Filomena dejó unas imágenes increíbles que el centro compartió con nosotros a través de Twitter y FB. ¡Precioso!

Pronto nos empezamos a dar cuenta de los problemas que esto entrañaba. Desde la AMPA nos ofrecimos al colegio desde el primer momento a ayudar en lo que fuera necesario para dejar aptas las instalaciones y que nuestros hijos pudieran volver a sus aulas con los accesos habilitados. Muchos padres y madres, a través del correo de la AMPA, o directamente de los miembros de la junta, nos hicieron saber su disponibilidad para participar y ayudar en lo que fuera necesario. Desde aquí les hacemos llegar el agradecimiento del colegio y de la AMPA por su ofrecimiento.

Picos y palas se estaban convirtiendo en bienes muy preciados. Llegar hasta el colegio para aquellos padres y madres que viven más alejados, era una misión imposible.

La dirección del centro nos explicó, en una de todas las comunicaciones que tuvimos en estos días, que les parecía adecuado que fuera una máquina quien quitara la nieve en lugar de los padres que amablemente se habían ofrecido a ello, ya que sería una forma más rápida y segura que hacerlo manualmente a pico y pala (nuestros riñones también lo agradecerían) y así participar todos los asociados.

De esta forma la AMPA ha colaborado en la subvención de la pequeña excavadora que en el mismo día dejó el patio libre de nieve formando dos montones que con el tiempo se han ido derritiendo. Una pequeña ayuda para la vuelta a la normalidad de las clases de nuestros hijos.

El dia de regreso a las clases era el lunes 11 pero ya se intuía que no iba a ser posible casi ni para los que vivían en las calles aledañas, ni imaginar coches o ruta. Las consecuencias de la nevada empezaban a ser evidentes en las calles: ramas caídas, coches abandonados en mitad de las calzadas, peligro de resbalones….

La Comunidad de Madrid había suspendido las clases de forma presencial, al principio sólo lunes y martes debido a las abundantes nevadas y dificultades para los accesos a los centros. Se aconsejaba la vuelta al cole de forma telemática.

Ese mismo fin de semana se ponía en marcha la dirección de nuestro centro junto con su profesorado. El domingo 10 recibíamos un correo por la plataforma, lo que era un consejo se transformó en realidad ¡el mismo lunes empezaron las clases on line! Toda la experiencia y la previsión para los distintos escenarios de confinamiento funcionaron.

El lunes 11, puntualmente, teníamos a nuestros hijos conectados y dando clase. Enhorabuena y gracias por la agilidad y competencia demostrada.

Los padres que hemos tenido la oportunidad de asomar la cabeza a las clases de nuestros hijos nos hemos dado cuenta del interés y cariño transmitido, del esfuerzo y exposición sin reservas de los profesores. A muchos ya los conocíamos y a otros nos ha servido para ponerles cara en estos días donde las mascarillas nos lo impiden. Sabemos que la tele docencia supone un esfuerzo extra y una presión añadida y por esto y para que no parezca que los padres sólo sabemos quejarnos, dejamos aquí nuestro agradecimiento. Cuando las cosas se hacen bien también hay que reconocerlo.

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